C.E.

C.E.
....

miércoles, 31 de octubre de 2012

ES HORA DE TOMAR CONSCIENCIA

 ¿ERES CONSCIENTE DEL MUNDO EN EL QUE VIVES?
 
EL MOMENTO QUE VIVE EL SER HUMANO A NIVEL INDIVIDUAL Y SOCIAL, ES SUMAMENTE DELICADO, siendo lo menos indicado ante la difícil situación y los numerosos problemas a todos los niveles, a los que nos enfrentamos como humanidad, repito lo menos conveniente es hacer EL “AVESTRUZ” ES DECIR…ESCONDER LA CABEZA BAJO TIERRA Y HACER COMO QUE NO PASA NADA.
 
Necesitamos saber, para poder dar soluciones, necesitamos que nuestra ignorancia de las cosas (LA SOMBRA) la cambiemos por el conocimiento de las mismas (LA LUZ).
 
Permíteme antes de empezar con el artículo de hoy, hacerte una sugerencia:
 
NO TE CREAS NADA DE LO QUE LEAS EN ESTE BLOG. ESTÁ DEMOSTRADO QUE EL LENGUAJE ESCRITO ES EL MENOS EFECTIVO DE TODOS LOS QUE UTILIZA EL SER HUMANO PARA COMUNICARSE.
 
El significado de cada palabra viene determinado por la interpretación subjetiva de cada lector. Por eso, en la medida que puedas, verifica la información que se detalla a través de tu propia experiencia. Además, la sabiduría que buscas no la encontrarás en éste ni en ningún otro portal sobre la condición humana y el sentido de la existencia.
 
TODO LO QUE NECESITAS SABER ESTÁ DENTRO DE TI. TÚ ERES EL PROFESOR Y EL ALUMNO: EL PUENTE ENTRE AMBOS ES LO QUE VAS APRENDIENDO A LO LARGO DE LA VIDA. MÁS QUE NADA PORQUE NO HAY MAESTROS, SÓLO ESPEJOS DONDE VERSE REFLEJADO.
 
“Conócete a ti mismo”. Se dice que estas palabras estaban inscritas en la puerta del templo de Apolo en Delfos, lugar de culto en la antigua Grecia. A pesar de que se suelen atribuir al filósofo Sócrates (470 a.C. – 399 a.C.), su origen se remonta más allá del siglo VI a.C., siendo más veteranas que la historia misma de la filosofía.
 
LA IMPORTANCIA DE ESTE AFORISMO ATEMPORAL RADICA EN QUE ORIENTA A LOS SERES HUMANOS A QUE EXPLOREMOS NUESTRA REALIDAD INTERIOR, DONDE SE ENCUENTRA TODO LO QUE NECESITAMOS PARA PONER FIN A NUESTRO DOLOR Y ALCANZAR LA PLENITUD QUE TANTO ANHELAMOS.
 
¿ERES CONSCIENTE DEL MUNDO EN EL QUE VIVES?
 
NO DEBEMOS CONFUNDIR CONCIENCIA (LO QUE PIENSAS RESPECTO A ALGO), CON CONSCIENCIA (ESTAR DESPIERTO, RELATIVO A LA PERCEPCIÓN). Ser consciente en el mundo en que vivimos es verdaderamente importante para comprender quién somos, cuáles son nuestros verdaderos problemas, para así poder enfrentarnos a ellos con éxito.
 
Es muy complicado asumir a las primeras de cambio, ciertas informaciones que caen en nuestras manos. Cuando por primera vez escuchas a alguien que te habla sobre el adiestramiento humano realizado por la élite, lo más lógico es pensar que tu interlocutor es un conspiranoico. Cuando nos cuentan noticias, sea de la índole que sean, y no las vemos en ningún medio de comunicación convencional, NOS NEGAMOS A CREER QUE LO QUE ESTAMOS VIENDO ES CIERTO. Cuando nos dice un amigo que hay personas en el mundo capaces de hacer planes en la sombra para tenernos desde que somos niños amaestrados y subyugados, DUDAREMOS SIN DUDA DE SUS PALABRAS. Cuando leemos en un medio alternativo, que estas personas no dejan de conspirar en la sombra, para provocar y crear crisis o guerras, PENSAMOS QUE NO PUEDE SER POSIBLE. Menos aún cuando nos dicen que sus fines son reducir la población mundial de diversas formas y por distintas vías u otras barbaridades de esa índole, lo más “racional” es no creer nada en absoluto.
 
Todo en esta vida tiene una explicación. NADA OCURRE POR CASUALIDAD. Hay miles de estudios sobre las dos partes de las que está compuesto nuestro cerebro. La parte izquierda está destinada al uso de la lógica y es en la que gobiernan los hechos, las palabras y el lenguaje, las matemáticas y las ciencias, todo está basado en la realidad. Por su parte, el derecho usa los sentimientos, gobierna la imaginación, crea y gestiona símbolos e imágenes, es capaz de realizar “irracionales” apreciaciones, es donde está nuestra percepción.
 
Conociendo estos datos y utilizándolos para llegar a un objetivo, se puede condicionar el desarrollo de cada parte de nuestro cerebro. Si controlamos a un grupo de personas desde pequeños, haciendo que el lado derecho pierda protagonismo durante su etapa de aprendizaje, obtendremos como resultado, humanos muy “racionales”.
 
Si desde que somos niños, nos dicen lo que tenemos y no tenemos que hacer, las cosas que son fantasía o realidad, en lo que debemos y no debemos creer, lo que está bien y lo que está mal, realizaremos una criba quedándonos únicamente con lo impuesto, lo “racional”.
 
Si los mantenemos ocupados con horarios, ya sean estudios o trabajos, suficientes horas al día y les imponemos presiones para conseguir llegar a unas determinadas metas “tienes que aprobarlas todas”, “tienes que terminar de facturar todo para esta tarde”, TENDREMOS COMO RESULTADO UN CEREBRO DERECHO CASI NULO.
 
Si además somos capaces de que nuestro grupo no tenga tiempo libre para pensar con libre albedrío, bombardeando sus mentes con los medios de comunicación, telebasura, publicidad, tendencias, ideologías, conflictos etc., OBTENDREMOS UN GRUPO ABORREGADO Y SUMISO A NUESTRAS INSTRUCCIONES.
 
Crearemos falsos debates entre los individuos, haciendo que se posicionen a un lado u otro de la información servida. Es la vieja máxima militar….Divide y vencerás.
 
Así vamos pasando los días SIN VER MÁS ALLÁ DEL MURO QUE CONSTRUYERON PARA CREAR UNA FALSA REALIDAD. La percepción y la consciencia deben ser rechazadas por la capacidad cognitiva para que esta fórmula tenga éxito y esto lo saben muy bien quienes manejan los hilos del mundo. La élite se ha encargado de anular dichas facultades que permanecen dormidas y que son innatas en todo ser humano.
 
Desde siempre la manipulación psicológica de la sociedad ha estado presente en nuestro mundo. Por muy difícil que resulte de creer, estamos viviendo en un mundo en el que los dueños del dinero, han ido creando desde hace mucho tiempo, INSTITUCIONES QUE ESTUDIAN COMO CONTROLAR LA MENTE PARA HACERNOS SUMISOS PARA ACEPTAR SUS PROPÓSITOS. El Instituto Tavistock, en Essex (Inglaterra), se creó con ese fin. Es el máximo centro de control mundial, CREADO Y SUBVENCIONADO POR LA ELITE y creado para cambiar el paradigma de la sociedad contemporánea. No es el único que existe, pero quizás el más importante.
 
Estos centros para el control mental, nos hacen creer que vivimos en peligro constante, de amenazas terroristas, asesinos, gripes extrañas, crisis profundas, etc. Nos atemorizan poco a poco, con la complicidad absoluta de los medios corruptos de comunicación, con pequeñas dosis de guerra provocada por ellos mismos, auto atentados para incriminar a terceros, deudas y otras artimañas CON EL ÚNICO FIN DE TENERNOS AMILANADOS Y CONTROLADOS.
 
“LA MEJOR FORMA DE DOMINAR UNA SOCIEDAD, ES A TRAVÉS DEL MIEDO Y LA IGNORANCIA”
 
Vemos como nos repiten hasta la saciedad “Tienen armas de destrucción masiva”, hasta que el público está preparado para una invasión, entonces empieza la matanza. Tiempo después se demuestra que no existían esas armas, no encuentran ninguna, pero no pasa nada. Ya tienen su petróleo tras destrozar la democracia y libertad de un país que seguramente no tuvo nada que ver con lo que nos vendieron. Además, EL MIEDO DE LA POBLACIÓN, HACE POSIBLE UN MAYOR CONTROL DE LA MISMA “por nuestra propia seguridad”, creando CISPA, ACTA, SOPA o el próximo verichip ya aprobado en EEUU para 2013.
 
Debemos hacer un ejercicio de sensatez y darnos cuenta que LAS COSAS NUNCA SON LO QUE ELLOS QUIEREN QUE PAREZCAN, debemos darnos cuenta de una vez por todas que EL MUNDO ES SU LABORATORIO, QUE CADA VEZ TENEMOS MENOS LIBERTAD, QUE NOS MANIPULAN Y QUE CREAN TODAS LAS GUERRAS QUE VIVIMOS EN NUESTROS DÍAS.
 
Si después de esto, sigues aceptando sus mentiras, serás cómplice de los conflictos que están a la vuelta de la esquina, si por el contrario comienzas a entender el mundo en el que vives, ES QUE ESTÁS EMPEZANDO A DESPERTAR TU CONSCIENCIA.

martes, 30 de octubre de 2012

VIDA INTRA – TERRESTRES ¿QUIÉNES SON? ¿DÓNDE ESTÁN?

¿HAY VIDA EN EL INTERIOR DE NUESTRO PLANETA?
 
REVELACIÓN DE LAS APERTURAS POLARES
 
LIBRO DE ABORDO DEL ALMIRANTE RICHARD EVELYN BYRD.
 
RICHARD EVELYN BYRD
Provenía de una de las mejores familias de Virginia. Un miembro de su familia fundó en 1737 Richmond, la capital de Virginia.
 
Nacido el 14 de Octubre de 1888 en Winchester, Virginia, estuvo primero en las escuelas de su ciudad natal, donde pronto se puso de manifiesto que corría sangre de aventurero por sus venas. Ya con doce años realizó completamente sólo un viaje alrededor del mundo.
 
A continuación pasó por la academia militar de Virginia e ingresó en la academia naval, donde obtuvo su diploma en 1912.
 
Tres años después se casó el oficial de marina de 27 años con una chica de una familia distinguida de Nueva Inglaterra (USA), donde a partir de entonces vivió con su familia.
 
Durante la Primera Guerra Mundial, Byrd mandó las fuerzas navales americanas en las aguas canadienses, y en esa época surge en él su pasión por volar.
 
En 1921 se le jubiló con el grado de "Lieutenant Commander" y Byrd decidió dedicarse por completo a las investigaciones polares, realizando sus famosos vuelos polares.
 
En 1916 sobrevuela por primera vez el Polo Norte, y en Junio del año siguiente realiza Byrd un dramático vuelo trasatlántico desde Nueva York hasta Ver-sur-Mer, en Normandía, Francia. Los 6000 kilómetros los recorrió en 46 horas; para aquel tiempo un grandísimo mérito.
 
Richard E. Byrd dirigió también diversas expediciones en la Antártida y en 1919 fue ascendido a contra-almirante por sus grandes méritos.
 
Pero sus mayores descubrimientos le esperaban todavía. En 1947 se adentró volando con su operador de radio 2.700 kilómetros en la apertura de la Tierra en el Polo Norte, sin ser consciente de ello al principio.
 
Nueve años más tarde, el 13 de Enero de 1956, lo hizo también en el Polo Sur. Esta vez sin embargo voló Richard E. Byrd adentrándose 3700 kilómetros en el interior de la Tierra. Catorce meses después, el 11 de Marzo de 1957, moría Byrd decepcionado por no habérsele permitido compartir sus inmensos descubrimientos con la Humanidad.
 
El encargo que recibió el almirante Byrd fue claramente definido por la Navy: sobrevolar el Polo Norte. Esto debía acaecer el 19 de Febrero de 1947. Pero en realidad voló Byrd, sin ser al principio consciente de ello, adentrándose en el interior de la Tierra. Byrd descubrió una entrada al "mundo interior".
 
Byrd entró en contacto con los "altos y rubios seres con ojos azules". Recibió un mensaje para la Humanidad del "mundo exterior". Esta advertencia permaneció junto con anotaciones durante muchos años bajo llave.
 
Autoridades del gobierno de los EE.UU., en especial el Pentágono, fueron los responsables de esta represión.
 
DIARIO:
Este diario lo escribiré en secreto y oculto. Contiene mis anotaciones sobre mi vuelo ártico del 19 de Febrero de 1947.
 
Estoy seguro de que llegará el día en que todas las suposiciones y reflexiones del hombre se disiparán para convertirse en nada y se tendrá que reconocer la irrefutabilidad de la verdad evidente.
 
Se me ha denegado la libertad de publicar estas anotaciones y quizá nunca lleguen a la luz de la opinión pública.
 
Pero yo tengo una tarea que cumplir, y lo que yo he vivido lo dejaré aquí escrito. Confío en que todo esto pueda ser leído, en que venga un tiempo en que la ambición y el poder de un grupo de personas no pueda ya ocultar más la verdad.
 
DEL LIBRO DE ABORDO
 
Tenemos considerables turbulencias. Ascendemos a una altitud de 2.900 pies (aprox. 885 metros).
Las condiciones de vuelo son de nuevo buenas. Se pueden ver enormes masas de nieve y hielo bajo nosotros.
Notamos en la nieve bajo nosotros un tono amarillento.
Ese cambio de color sigue un patrón preciso.
Descendemos para poder observar mejor este fenómeno. Ahora podemos reconocer distintos colores.
Vemos también patrones rojos y lila.
Sobrevolamos la región otras dos veces, y después volvemos al curso en que estábamos.
Volvemos a chequear la posición con nuestra base. Transmitimos todas las informaciones referentes a los patrones y a los cambios de color del hielo y la nieve.
Nuestras brújulas se han vuelto locas. Ambas, la brújula giroscópica y la brújula magnética, giran y vibran.
Ya no podemos comprobar nuestra posición y dirección con nuestros instrumentos.
Sólo nos queda la brújula solar.
Con ella podemos mantener la dirección.
Todos los instrumentos funcionan titubeantemente y extremadamente lentos.
Sin embargo no podemos determinar una congelación.
Podemos distinguir montañas ante nosotros.
Nos situamos a 2.950 pies (aprox. 900 metros).
De nuevo tenemos fuertes turbulencias. Hace 29 minutos que hemos visto las montañas por primera vez.
No nos hemos equivocado.
Es toda una cadena montañosa.
No es especialmente grande.
Nunca ante la había visto.
Entretanto estamos directamente sobre la cadena montañosa.
Seguimos volando en línea recta, siempre en dirección norte.
Tras la cadena montañosa hay verdaderamente un pequeño valle.
A través del valle serpentea un río.
Estamos asombrados: aquí no puede haber un valle verde.
Aquí hay cosas que no concuerdan.
Bajo nosotros debería haber masas de hielo y nieve.
A babor las pendientes de las montañas arboladas con altos árboles.
Toda nuestra navegación ha dejado de funcionar.
La brújula giroscópica se balancea continuamente en un ir y venir. Desciendo ahora a 1.550 pies (aprox. 470 metros).
Hago girar acusadamente al avión hacia la izquierda.
Ahora puedo ver mejor el valle bajo nosotros. Sí, es verde.
Está cubierto de árboles y zonas de musgo.
Aquí dominan otras condiciones de iluminación. En ningún lado puedo ver el sol. Hacemos de nuevo una curva a la izquierda.
Ahora divisamos bajo nosotros un animal adulto.
Podría ser un elefante.
¡No! Es increíble, parece un mamut. Pero de verdad es así. Tenemos bajo nosotros un mamut adulto.
Ahora bajo aún más. Ahora estamos a una altura de 1.000 pies (aprox. 305 metros). Observamos al animal con los prismáticos.
Ahora es seguro - es un mamut o un animal que se le parece mucho al mamut.
Radiamos las observaciones a la base. Sobrevolamos entretanto otras montañas más pequeñas.
Yo estoy mientras tanto totalmente asombrado. Aquí hay cosas que no concuerdan.
Todos los instrumentos vuelven a funcionar.
Empieza a hacer calor. El indicador nos dice que estamos a 74 grados Fahrenheit (aprox. 23º C) Mantenemos nuestro curso.
Ya no podemos localizar a nuestra base, puesto que la radio ha dejado de funcionar.
El terreno bajo nosotros se vuelve cada vez más plano.
No sé si me expreso correctamente, pero todo da una impresión de completa normalidad, ¡¡¡y ante nosotros se levanta con absoluta claridad una ciudad!!! Esto sí que es imposible.
Todos los instrumentos dejan de funcionar. ¡¡¡Todo el avión empieza ligeramente a tambalearse!!! ¡¡Dios mío!!! A babor y estribor aparecen a ambos lados extraños objetos voladores. Son muy rápidos y se nos acercan.
Están tan cerca que puedo ver claramente su distintivo. Es un interesante símbolo sobre el que no quiero hablar. Es fantástico.
No tengo ni idea de dónde estamos. ¿Qué nos ha pasado? No lo sé.
Manejo mis instrumentos - pero siguen sin funcionar en absoluto. Entretanto hemos sido rodeados por los discos voladores en forma de plato.
Parece que estamos prisioneros. Los objetos voladores irradian un brillo propio.
 
Nuestra radio emite unos chasquidos. Una voz nos habla en lengua inglesa.
 
"¡¡¡BIENVENIDO A NUESTRO TERRITORIO, ALMIRANTE!!! En exactamente siete minutos les haremos aterrizar. Por favor relájese, almirante, está Vd. en buenas manos."
 
De aquí en adelante nuestros motores dejan por completo de funcionar. El control de todo el avión está en manos ajenas.
El avión gira en torno a sí mismo.
Ningún instrumento reacciona ya. Recibimos precisamente otra comunicación por radio, que nos prepara para el aterrizaje.
A continuación empezamos sin demora con el aterrizaje.
A través de todo el avión pasa un suave temblor apenas perceptible.
El avión baja hasta el suelo - como en un inmenso e invisible ascensor. Levitamos de manera totalmente suave hasta ahí.
El contacto con el suelo apenas se nota.
Sólo hay un ligero y corto choque. Hago mis últimas anotaciones de abordo a toda prisa.
Viene un pequeño grupo de hombres hacia nuestro avión. Todos ellos son muy altos y tienen cabellos rubios.
Más atrás veo una ciudad iluminada. Parece resplandecer en los colores del arco iris Los hombres están aparentemente desarmados.
No sé lo que ahora nos espera.
Claramente una voz me llama por mi nombre y me ordena abrir. Obedezco y abro la portilla de carga.
Aquí terminan las anotaciones en el libro de abordo. Todo lo que sigue lo escribo de memoria.
Es indescriptible, más fantástico que toda la fantasía, y si yo mismo no lo hubiera vivido, lo calificaría de completa locura.
Nosotros dos, mi operador de radio y yo, somos conducidos fuera del avión y saludados con suma amabilidad.
Entonces nos conducen a un disco deslizante, que aquí utilizan como medio de locomoción.
No tiene ruedas. Con enorme rapidez nos acercamos a la brillante ciudad.
El esplendor de colores de la ciudad parece provenir del material parecido al cristal en que está construida.
Pronto nos paremos ante un imponente edificio.
Semejante arquitectura no la había visto hasta ahora en ninguna parte.
No es comparable con nada.
La arquitectura es como si proviniera directamente de la mesa de dibujo de un Frank Lloyd Wright, o bien podría estar sacado de una película de Buck Roger.
Nos dan una bebida caliente.
Esta bebida sabe diferente a todo lo que yo haya disfrutado
. Ninguna bebida, ninguna comida tiene un sabor comparable.
 Sabe sencillamente distinto, pero sabe de maravilla.
Han pasado unos diez minutos, cuando dos de estos extraños hombres que tenemos por anfitriones se acercan a nosotros.
Se dirigen a mi y me comunican sin lugar a dudas que debo acompañarles.
No veo otra alternativa que cumplir su orden. Por tanto nos separamos. Dejo a mi operador de radio y sigo a los dos.
Poco después llegamos a un ascensor, en el que entramos.
Nos movemos hacia abajo.
Cuando nos detenemos, la puerta se desliza silenciosamente hacia arriba.
Caminamos por un pasillo largo en forma de túnel e iluminado por una luz color rojo claro.
La luz parece emanar de las paredes mismas. Llegamos ante una puerta grande.
Ante esta gran puerta nos paramos y permanecemos así. Sobre la gran puerta se encuentra un letrero acerca de cual nada puedo decir.
Sin ningún ruido se desliza la puerta a un lado.
Una voz me exhorta a entrar.
 
"No se preocupe, almirante", me tranquiliza la voz de uno de mis dos acompañantes, "¡el Maestro va a recibirle!" De manera que entro.
 
Estoy deslumbrado. La multitud de colores, la luz que llena la habitación, mis ojos no saben a dónde mirar y tienen primero que acostumbrarse a las condiciones. Pasa un rato hasta que puedo reconocer algo de lo que me rodea. Lo que ahora veo es lo más bonito que he visto nunca. Es más espléndido, más bonito y más suntuoso de lo que yo podría describir. Creo que ningún idioma puede resumir con palabras lo que puede ver. Creo que a la Humanidad le faltan palabras para ello. Mis observaciones y reflexiones fueron interrumpidas por una voz melodiosa y cordial:
 
"Le doy la bienvenida. Sea Vd. de la forma más cordial bienvenido en nuestro país, almirante".
 
Ante mi está un hombre de gran estatura y una fina cara marcada por la edad. Está sentado a una imponente mesa y me da a entender con un movimiento de la mano que debo sentarme a una de las sillas. Le obedezco y me siento, después junta sus manos de forma que se tocan las puntas de los dedos. Me sonríe.
 
"Nosotros le hemos hecho venir, porque tiene Vd. un carácter consolidado y arriba en el mundo goza de una gran fama."
 
"¿Arriba en el mundo?", me falta el aliento.
 
"Sí", contesta el Maestro a mis pensamientos,
 
"Vd. Está ahora en el imperio de los Arianni, en el interior del mundo. No creo que nosotros tengamos que interrumpir su misión mucho tiempo. Vd. pronto será conducido a la superficie de la Tierra. Pero antes le voy a comunicar por qué yo le hice venir, almirante. Nosotros seguimos los acontecimientos que se producen arriba sobre la Tierra. Nuestro interés fue despertado cuando Vds. lanzaron las primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. En aquella mala hora fuimos a vuestro mundo con nuestros platillos volantes. Teníamos que ver personalmente lo que hizo vuestra raza. Entretanto ya hace mucho de eso, y vosotros diríais que es historia. Pero es para nosotros significativo - por favor déjeme continuar. Nosotros no nos hemos inmiscuido en vuestras escaramuzas y guerras. Vuestras barbaridades las hemos consentido. Pero mientras tanto habéis empezado a experimentar con fuerzas que en realidad no estaban pensadas para los hombres. Esto es la fuerza atómica. Ya hemos intentado algunas cosas. Hemos hecho llegar mensajes a los estadistas del mundo - pero ellos no creen en la necesidad de escucharnos. Por este motivo fue Vd. elegido. Vd. debe ser nuestro testigo, testigo de que nosotros y este mundo en el interior de la Tierra existimos, que nosotros aquí realmente existimos. Mire a su alrededor, y Vd. pronto comprobará que nuestra ciencia y nuestra cultura están varios miles de años por delante de las vuestras. Mire Vd., almirante."
 
"Pero", interrumpí al Maestro, "¿qué tiene esto que ver conmigo, señor?" El Maestro parecía sumergirse en mi, y después de que durante un largo rato me había examinado, me contestó:
 
"Vuestra raza ha alcanzado el point of no return. Tenéis a personas entre vosotros que estarían dispuestos antes a destruir la Tierra entera antes que perder su poder - el poder que ellos creen conocer."
 
Yo de nuevo le dí a entender con un movimiento de cabeza que seguía sus explicaciones.
 
El Maestro continuó hablándome: "Ya desde hace dos años intentamos una y otra vez contactar con vosotros. Pero todos nuestros intentos son contestados con agresividad. Nuestros platillos voladores son perseguidos por vuestros aviones de combate, atacados y disparados. Ahora debo decirle, hijo mío, que una enorme y nefasta furia se levanta, que una poderosa tormenta barrerá su país, y durante mucho tiempo arrasará. Desconcertados ante ello estarán vuestros científicos y ejércitos y no podrán ofrecer ninguna solución. Esta tormenta tiene poder de aniquilar toda la vida, toda la civilización de Vds., de forma que toda cultura podría ser destruida y todo podría hundirse en el caos. La gran guerra que acaba de terminar es sólo un preludio de lo que puede venir sobre vosotros. Para nosotros aquí esto se hace patente hora tras hora de manera más clara. Parta de la base de que me equivoco".
 
"No, ya vino una vez la época oscura sobre nosotros, y duró 500 años", le repliqué yo al Maestro.
 
"Así es, hijo mío", me contestó, "los tiempos sombríos cubrirán vuestro país de cadáveres. Y sin embargo parto de la base de que algunos de vuestra raza sobrevivirán a esta conflagración. Lo que después ocurrirá no puedo revelarlo. Nosotros vemos en un futuro lejano surgir una nueva Tierra, que será construida con los escombros de vuestro viejo mundo, y os acordaréis de sus tesoros legendarios y los buscaréis. Y mira, los tesoros legendarios estarán aquí con nosotros. Nosotros somos aquellos que los mantenemos a salvo. Cuando haya comenzado ese futuro, nos presentaremos a vosotros, ayudaremos a los hombres a revivificar su cultura y su raza. Quizá hayáis aprendido entonces que guerra y violencia no conducen al futuro. Para el tiempo que entonces seguirá, se os hará accesible antiguos conocimientos. Conocimientos que ya tuvisteis una vez. De Vd., hijo mío, espero que vuelva a la superficie con estas informaciones".
 
Con esta exigencia terminó el Maestro su exposición y me dejó muy desconcertado, pero para mi estaba claro que el Maestro tendrá razón. Por consideración o por humildad, no lo sé, me despedí de todas formas con una ligera inclinación. Antes de que pudiera perderme aparecieron mis dos acompañantes, los que me habían conducido hasta aquí. Me indicaron el camino. Yo me volví hacia el Maestro. Había una cálida y amistosa sonrisa en su vieja y noble cara: "Le deseo a Vd. un buen viaje, hijo mío", hizo por último el signo de la paz y entonces nuestro encuentro había llegado ineludiblemente a su fin.
 
Volvimos rápidamente hacia nuestro ascensor. Nos movimos hacia arriba. Entre tanto me explicó uno de mis dos firmes acompañantes que tras finalizar la conversación con el Maestro teníamos prisa de verdad. El Maestro en ningún modo quería retrasarnos más, y además era importante que yo llevase inmediatamente el mensaje recibido a mi raza, me aclaró. A todo esto yo no dije nada.
 
Cuando fui conducido hasta mi operador de radio, comprobé que él probablemente tenía miedo, esto al menos se reflejaba en su cara. "Todo está en orden, no hay de qué preocuparse, Howie, todo es O.K.", intenté quitarle el miedo.
Junto con nuestros acompañantes, fuimos de nuevo al disco deslizante, que muy velozmente nos devolvió a nuestro avión.
Los motores ya estaban en marcha, y nos encontramos inmediatamente a bordo. Había una atmósfera de tremenda prisa, la necesidad de actuar rápido era evidente.
Inmediatamente después de que cerramos la portilla, nuestro avión fue elevado en las alturas por una fuerza inexplicable para mi, hasta que volvimos a encontrarnos a 2.700 pies (aprox. 825 metros).
Fuimos acompañados por dos de sus platillos. Se mantuvieron no obstante a una cierta distancia de nosotros.
El velocímetro no indicaba en todo el tiempo velocidad alguna, a pesar de que ésta había aumentado enormemente.
Nuestra radio no obstante funcionaba, y de esta forma recibimos un último mensaje de los objetos voladores que nos acompañaban:
 
"A partir de ahora puede Vd. volver a utilizar todos sus equipos, almirante, sus instrumentos vuelven a ser funcionales. Nosotros le dejaremos ahora. Auf Wiedersehen". [N. del. T.: este "adiós" en alemán está en el original en inglés]
 
Seguimos con nuestros ojos a los objetos voladores hasta que se perdieron en el cielo azul pálido. De inmediato tuvimos a nuestro avión de nuevo bajo control.
 
No hablamos entre nosotros, cada cual estaba demasiado ocupado con sus pensamientos.
 
Última anotación en el libro de abordo:
 
Nos encontramos de nuevo sobre vastas regiones cubiertas de nieve y hielo. Estamos todavía aproximadamente a 27 minutos de vuelo de la base. Podemos enviar mensajes por radio, y nos responden. Radiamos que todo es normal. La base está contenta de que vuelva a haber comunicación. Tenemos un aterrizaje suave. Yo tengo un encargo.
Fin de las anotaciones en el libro de abordo.
 
4 DE MARZO DE 1947:
Yo estaba en una reunión en el Pentágono. He informado detalladamente sobre mis descubrimientos y sobre el mensaje del Maestro. Todo fue grabado y escrito. El presidente también fue informado. Fui retenido aquí durante varias horas (exactamente fueron seis horas y treinta y nueve minutos). Fui interrogado minuciosamente por un equipo de seguridad y por un equipo médico. ¡Fue un infierno! Fui puesto bajo la estricta supervisión de la Previsión Nacional de Seguridad de los Estados Unidos de América. Yo había recibido la orden de guardar silencio sobre todo lo que había vivido - por el bien de la Humanidad. ¡Increíble! Se me recordó que soy un oficial y que por tanto debo obedecer sus órdenes.
 
30 DE DICIEMBRE DE 1956: ÚLTIMA ANOTACIÓN:
Los años posteriores a 1947 no fueron muy agradables para mí... Hago ahora la última anotación en este especial diario. Quisiera mencionar que me he callado los descubrimientos que hice, tal y como se me ordenó.
 
¡Pero eso no es lo que tengo en mente! Noto que pronto llegará mi hora. Pero no morirá este secreto conmigo, sino que será difundido - como toda verdad. Y así será.
 
Sólo así puede existir la única esperanza para la Humanidad. Yo he visto la verdad. Ella me ha hecho despertar y me ha liberado. He cumplido mi deber con el enorme complejo militar y económico. Mi larga noche se acerca, pero tendrá un fin. Así como la larga noche del Ártico tiene un fin, así también la verdad volverá como un luminoso rayo de sol, y los poderes oscuros no podrán atravesar la luz de la verdad...
 
¡He visto el país más allá del Polo, el centro del Gran Desconocido!
 
QUE CADA CUAL SAQUE SUS PROPIAS CONCLUSIONES.

lunes, 29 de octubre de 2012

PASAR PÁGINA

UNA DE LAS CLAVES QUE TENEMOS LOS SERES HUMANOS PARA EVOLUCIONAR CORRECTAMENTE ES SABER, CUANDO ALGO EN NUESTRA VIDA, SE HA ACABADO, CUANDO HEMOS DE CERRAR UNA ETAPA, ESCRIBIR EL FINAL DE UN CAPITULO DE NUESTRA VIDA EN DEFINITIVA SABER CUANDO HEMOS DE ……PASAR PÁGINA.
 
Pasar página significa ver todo con otros ojos, rompiendo patrones de pensamiento cristalizados y también caducos; significa mirar al otro como si fuera la primera vez; significa redescubrir muchas cosas: la belleza del amanecer y del anochecer, el cielo azul, el sol que nos calienta, el bellísimo contraste de la naturaleza bañada por el sol, el heroísmo que existe en el mundo (si, es cierto que hay mucha traición, pero también hay innumerable nobleza y heroísmo).
 
SIGNIFICA DECIRSE A UNO MISMO: EL MUNDO COMIENZA HOY, MI NUEVA VIDA COMIENZA AHORA, EL FUTURO ES UNA PÁGINA ABIERTA, LLENA DE INFINITAS POSIBILIDADES.
 
DECIRSE A UNO MISMO: EL EQUILIBRIO, LA CALMA, LA ECUANIMIDAD, SÓLO DEPENDEN DE MÍ, COMO MÍA ES LA RESPONSABILIDAD DE TODO LO QUE ME SUCEDE EN MÍ DÍA A DÍA.
 
Decirse a uno mismo: no importa que haya pasado de los cincuenta o de los sesenta o de los setenta, pues la vida empieza ahora, en toda su dimensión y belleza, como un milagro que se recrea cada vez.
 
Pasar página requiere dar por concluido todo lo que ya no nos sirve, no nos aporta nada, todo lo que nos ocupa un sitio precioso que necesitamos para llenarlo con todo lo nuevo que llega a nuestras vidas.
 
A las murmuraciones y rumores, a las maledicencias, a las conversaciones vanas y estériles, a las actividades que no aportan nada al alma, a todo aquello que niega nuestra realidad superior, nuestro ser, y en cambio abona nuestro orgullo, nuestro ego, cuyas manifestaciones son las que nos impiden ser mejores cada día, no dejando que nuestra verdadera esencia se manifieste.
 
Significa no alimentar el sentimiento de odio, en aquellos que nos hicieron daño, sino simplemente entender que aquel daño fue fruto de su ignorancia o de la nuestra, merecedora de comprensión, pues todo lo que no cerramos adecuadamente, vuelve sin remisión.
 
Significa empezar a entender nuestra doble realidad como alma y personalidad, que necesitan ser integradas aquí en esta vida, para lo cual no tiene sentido renunciar a la materia (que es nuestro vehículo) sino habitarla en el mayor equilibrio para que algún día el espíritu se manifieste pleno a través de ella aquí en la tierra.
 
Significa intentar huir de todo lo que contamina y emborrona, de lo que nos densifica, de todo aquello que nos ata a la tierra sin permitir que despleguemos nuestra capacidad innata, nuestros talentos necesarios para realizar el proyecto de vida con el cual vinimos.
 
Pasar página significa superar el pasado. Es fundamental superarlo para no seguir atascados, quietos, paralizados. Hay que retener las enseñanzas del pasado para no tropezarse de nuevo en la misma piedra, pero es muy importante perdonar definitivamente las injusticias, el daño recibido, infidelidades que hemos recibido y que también hemos emitido archivándolas el lugar de nuestra mente en el que deben estar: desde luego no en primera línea, prestas a manifestarse a la primera de cambio. Y si el pasado se recrea, que sea con la máxima limpieza y ecuanimidad: para proponer justicia y nunca venganza o revancha. Como ejercicio de higiene mental para poder empezar de nuevo.
 
Estamos viviendo los hermosos días del otoño, los más bucólicos del año, que nos regalan sus colores y sus brisas, sus cielos generosos.
 
Muchos de estos días los perdemos en insultos, en ofuscaciones y odios.
 
Este escape energético es un desperdicio colosal y somos los primeros damnificados. Nos autolesionamos de continuo. No tiene ningún sentido. Por eso es tiempo de mirar adelante sin engancharse en el pasado.
 
Todos y cada uno de nosotros necesitamos pasar una o muchas páginas. Esto requiere valentía y desapego. Pero es el único camino para empezar a vivir despiertos, desde una mayor consciencia y conciencia.
 
Estar despiertos significa aumentar nuestra capacidad de percepción para ver más allá de lo aparentemente visible. Supone empezar a escuchar y entender otros mensajes que proceden de un mundo mucho más sutil.
 
Y SUPONE TAMBIÉN QUE SOMOS RESPONSABLES DE LA ENERGÍA QUE EMITIMOS, QUE TENEMOS QUE ESTAR A LA ALTURA DE LOS TIEMPOS Y PREPARADOS PARA AYUDAR A LOS DEMÁS QUE SON TAMBIÉN QUERAMOS O NO….UNA PARTE DE NOSOTROS, NO EN VANO LA EVOLUCIÓN SIEMPRE TIENE DOS CAMINOS, LA INDIVIDUAL CON NOSOTROS MISMOS Y LA COLECTIVA COMO ESPECIE.

sábado, 27 de octubre de 2012

PARA REFLEXIONAR EL FIN DE SEMANA

EMPUJA LA VAQUITA"
 
Un maestro de la sabiduría paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita al lugar. Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de las visitas, también de conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que tenemos de estas experiencias.
 
Llegando al lugar constató la pobreza del sitio, los habitantes, una pareja y tres hijos, la casa de madera, vestidos con ropas sucias y rasgadas sin calzado. Entonces se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le pregunto: "En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿como hacen usted y su familia para sobrevivir aquí?"
 
El señor calmadamente respondió: "amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros alimentos en la ciudad vecina y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo y así es como vamos sobreviviendo."
 
El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento. Luego se despidió y se fue. En el medio del camino, volteó hacia su fiel discípulo y le ordenó: "busque la vaquita, llévela al precipicio de allí enfrente y empújela al barranco."
 
El joven espantado vio al maestro y le cuestionó sobre el hecho de que la vaquita era el medio de subsistencia de aquella familia. Mas como percibió el silencio absoluto del maestro, fue a cumplir la orden. Así que empujo la vaquita por el precipicio y la vio morir.
 
Aquella escena quedo grabada en la memoria de aquel joven durante algunos años. Un bello día el joven agobiado por la culpa resolvió abandonar todo lo que había aprendido y regresar a aquel lugar y contarle todo a la familia, pedir perdón y ayudarlos.
 
Así lo hizo, y a medida que se aproximaba al lugar veía todo muy bonito, con árboles floridos, todo habitado, con un carro en el garaje de tremenda casa y algunos niños jugando en el jardín.
 
El joven se sintió triste y desesperado imaginando que aquella humilde familia tuviese que vender el terreno para sobrevivir, aceleró el paso y llegando allí, fue recibido por un señor muy simpático. El joven preguntó por la familia que vivía allí hacía unos cuatro años.
 
El señor respondió que seguían viviendo allí. Espantado el joven entró corriendo a la casa y confirmo que era la misma familia que visitó hacía algunos años con el maestro.
 
Elogió el lugar y le preguntó al señor (el dueño de la vaquita): "¿Como hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida?" El señor entusiasmado le respondió: "nosotros teníamos una vaquita que cayó por el precipicio y murió; de ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos, así alcanzamos el éxito que sus ojos vislumbran ahora."
 
Todos nosotros tenemos una vaquita que nos proporciona alguna cosa básica para nuestra supervivencia la cual es una convivencia con la rutina.
 
NOS HACE DEPENDIENTES, Y EL MUNDO SE REDUCE A LO QUE LA VAQUITA NOS BRINDA

viernes, 26 de octubre de 2012

EL PROYECTO DE VIDA Y LOS PROCESOS PARA SU REALIZACIÓN


En una tira de Mafalda, el personaje de cómic creado por Quino, la protagonista pasea por una calle en la que unos operarios excavan afanosamente en la calzada.
 
La niña se detiene y les pregunta: ‘¿ESTÁN BUSCANDO LA FELICIDAD?’, a lo que uno de los trabajadores le responde: ‘No, niñita, un escape de gas’. Mafalda continúa su camino y se hace la siguiente reflexión: ‘COMO SIEMPRE, LO URGENTE NO DEJA TIEMPO PARA LO IMPORTANTE’.
 
En ocasiones, nuestra vida transcurre con la sensación de fondo de que no nos pertenece, como si no estuviéramos viviendo nuestra vida, sino una vida que de alguna manera nos parece impuesta, en la que estamos atrapados. Nos vemos inmersos en la vorágine de los acontecimientos cuando la situación en que nos encontramos exige nuestra atención o dedicación continua y casi total. Este esfuerzo se puede (y probablemente, debe) mantener hasta que se supera la urgencia, cambia la situación o se consigue el objetivo, pero como estilo de vida no tiene sentido.
 
No debemos instalarnos ahí. Quizás, el momento de meternos en la cama y apagar la luz sea el único a lo largo del día en el que nos encontramos con nosotros mismos, y con suerte, si no estamos demasiado cansados o con la mente ocupada por otras cuestiones, podamos preguntarnos: ¿QUÉ ESTOY HACIENDO? ¿HACIA DÓNDE VOY? ¿ES ÉSTA LA VIDA QUE QUIERO VIVIR? ¿CÓMO ES LA VIDA QUE ME GUSTARÍA VIVIR?
 
En otras ocasiones, no nos planteamos ninguna de estas preguntas, porque no hemos aprendido a hacerlo. Nos hemos limitado a vivir la vida que se esperaba, a fijarnos en lo inmediato y buscar la satisfacción de nuestros deseos. Nos hemos dejado llevar.
 
PERMANECEMOS DISTRAÍDOS POR LOS ABALORIOS DE LA CIVILIZACIÓN, BOMBARDEADOS POR LO IRRELEVANTE Y EXTERNO. ATRAPADOS EN OTRA VORÁGINE, LA DEL RUIDO Y LA BÚSQUEDA DE LA DISTRACCIÓN PERMANENTE, VIVIMOS AJENOS A LA REFLEXIÓN Y NO ESCUCHAMOS LA CANCIÓN DE LA VIDA.
 
La esencia del ser humano se puede englobar en tres grandes ejes que se entrelazan entre sí como las hebras del ADN, la molécula de la vida: EL CUERPO, LA MENTE Y EL ESPÍRITU.
 
El cuerpo es la concreción física y experiencia más inmediata de nuestro ser, el espacio que habitamos, lo primero que vemos y mostramos. Quien se preocupa por su cuerpo vigila con qué productos se alimenta y cuánto necesita comer. Evita el consumo de sustancias dañinas o exponerse a ellas, reclama un entorno saludable. Ejercita su cuerpo, lo cuida y asea. Cuidar nuestro cuerpo nos hace sentir bien, más sanos y seguros, mejora nuestra calidad de vida. Muchas personas lo tienen en cuenta y no descuidan el ejercicio ni la alimentación sana, a pesar de la socorrida excusa de la falta de tiempo, la desidia o la pereza. Es el nivel más básico de nuestro cuidado como seres humanos.
 
La mente la desarrollamos a través de la curiosidad, cuando buscamos aprender, nos formamos e informamos, y ejercitamos las funciones de nuestro intelecto, pero también cuando no nos conformamos con creer lo que nos cuentan, aunque sean opiniones comunes o arraigadas.
 
UNA MENTE DESPIERTA EVITA QUE NOS CONVIRTAMOS EN SERES PASIVOS Y SIN JUICIO CRÍTICO, QUE SEAMOS PARTE DE UNA MASA DE AUTÓMATAS. DIFICULTA LA MANIPULACIÓN Y EL ENGAÑO.
 
Cuando se nos dice algo, y en particular, cuando nos lo dice un poderoso desde un estrado, un púlpito, un medio de comunicación o un foro económico, debemos preguntarnos: ¿Esto es así? ¿Tiene sentido lo que dice? ¿Es creíble? ¿Por qué lo dice? ¿Es justo? ¿A quién beneficia? Pero la mente también nos hace disfrutar de la comprensión del funcionamiento de las cosas, de la creatividad apoyada en el conocimiento, del arte y la ciencia, permite el progreso tecnológico y nos hace la vida más cómoda. Aunque más personas cuidan de su cuerpo que de su mente, también hay bastantes personas que piensan. El espíritu es lo que no vemos, pero lo empapa todo.
 
El espíritu nos permite reflexionar sobre las circunstancias de la vida, define nuestros valores, el propio sentido de la existencia, las bases de nuestras relaciones con los demás, descubre cómo somos y hacia dónde vamos, qué buscamos, qué nos hace bien y qué nos destruye. Nos obliga a escoger entre el egoísmo o la colaboración, el crecimiento o el enquistamiento, la creación o la destrucción. El espíritu nos lleva a definir cómo debemos actuar para vivir una vida plena, armoniosa, serena y creadora. Su campo es, por ejemplo, el de la filosofía.
 
DESDE EL ESPÍRITU SE PROMUEVE EL PROYECTO DE VIDA. SERÍA NUESTRA CARTA MAGNA, ALLÍ DONDE ESTÁN ESCRITOS NUESTROS VALORES, QUE INTENTAREMOS APLICAR Y DESARROLLAR A LO LARGO DE NUESTRA EXISTENCIA.
 
Una persona completa cuida de su cuerpo y de su mente, pero además percibe, y comprende, que existe algo más allá de lo inmediato y material. Se concibe a sí misma como ser trascendente, encuentra un motivo y finalidad en su existencia, desea vivir de cierta manera. Por desgracia, el espíritu suele manifestarse más por su escaso crecimiento que por su vitalidad, ya que a menudo es la parte más descuidada de nuestra esencia. Ante las adversidades, los momentos difíciles, su precariedad se hace evidente.
 
LA FALTA DE CRECIMIENTO ESPIRITUAL, DE UN PROYECTO DE VIDA, SE EXPRESA EN LA SUPERFICIALIDAD Y LA VULGARIDAD, PERO TAMBIÉN EN LA ANSIEDAD, EL DESÁNIMO, EL MIEDO, LA DESCONFIANZA Y LA EXPERIENCIA DEL SINSENTIDO, SÍNTOMAS DE UN FRACASO EXISTENCIAL QUE CON FRECUENCIA SE INTENTA TAPAR CON MEDICAMENTOS O ADICCIONES, CON LA BÚSQUEDA DE LA RIQUEZA, EL PODER O LA FAMA COMO COMPENSACIÓN A ESA CARENCIA, A MENUDO IGNORADA, EN UN INTENTO DE DISIMULAR UN VACÍO QUE NO SE VE PERO SE SIENTE.
 
Es importante encontrar el tiempo necesario para cuidar nuestro cuerpo y nuestra mente. Pero sobre todo, debemos tener unos cimientos sólidos desde donde levantar nuestra existencia, y esos cimientos, paradójicamente, son etéreos, porque pertenecen al espíritu.
 
Debemos aprender a conocernos a nosotros mismos, y eso con frecuencia lo aprendemos a través de cómo nos miran los demás, de cómo nos relacionamos con las otras personas y nuestro entorno, y sobre todo, cómo reaccionamos ante las dificultades. Ante los problemas no cabe la ira o la protesta, hay que buscar soluciones, y en ocasiones, aceptar el cambio sin más. Es importante saber en qué somos hábiles y en qué no, cuáles son nuestras zonas oscuras, dónde reside nuestra luz.
 
Debemos considerar qué es aquello que hace que una vida, nuestra vida, pueda ser vivida en plenitud, se desarrolle y florezca; y del mismo modo, darnos cuenta de qué es lo que nos ata, nos hunde o no nos lleva a ninguna parte. Discernir qué cosas son verdaderamente importantes y qué cosas no lo son, por más que reluzcan atractivas o muchas otras personas las consideren primordiales.
 
Debemos reflexionar, en suma, acerca de cómo queremos vivir y hacia dónde queremos ir, a través del descubrimiento e identificación con los valores fundamentales que nos permitan lograrlo.
 
La vida se parece a la navegación a vela. Si nos empeñamos en ir en línea recta a un sitio concreto, seguramente nos quedaremos clavados donde estamos, llegaremos a un lugar completamente diferente o naufragaremos si se desata una tormenta. Porque hay algo más grande que nuestra voluntad, que es invisible como el espíritu.
 
En la vida, casi todo se debe aprender, pero una vez aprendido, se debe cultivar. Así debemos hacer también con nuestro espíritu. El hecho mismo de vivir, de existir, es un misterio, pero la travesía de la vida, en la que nos vamos a encontrar con jornadas plácidas, pero también con calma chicha y tormentas quizás peligrosas, requiere que seamos buenos capitanes. Es importante saber colocar bien nuestro aparejo y manejar el timón con destreza. Nos ayudará contar con el apoyo de expertos navegantes y saber rehuir a los incompetentes.
 
Si sabemos en qué dirección vamos y cómo manejar el barco de nuestra existencia, si sabemos adaptarnos a los vientos cambiantes, no importa a qué puerto lleguemos: será una buena costa. Pero sobre todo, será una buena travesía, porque sabremos disfrutar de los buenos momentos y estaremos preparados para aprovechar las oportunidades que se presenten. Y cuando se complique la navegación, porque en algún momento se complicará, sabremos mantener la calma y la mano firme sobre el timón, orientar las velas de nuestra embarcación con sabiduría.
 
ÉSTE ES EL PROYECTO DE VIDA: UNA BUENA CARTA DE NAVEGACIÓN Y EL APRENDIZAJE CULTIVADO DE LOS MISTERIOS DEL MAR COMO METÁFORA DE LA VIDA, QUE NOS LLEVA NO A LUCHAR CONTRA EL VIENTO, SINO A AYUDARNOS DE ÉL.

jueves, 25 de octubre de 2012

DEJA QUE LOS DEMÁS SEAN... Y SE TÚ TAMBIÉN

DEJA QUE LOS DEMÁS SEAN
 
NO CORRAS DESATINADAMENTE INTENTANDO SANAR A TODOS TUS AMIGOS.
 
HAZ TU PROPIO TRABAJO MENTAL Y SÁNATE A TI MISMO.
 
ESO SERÁ MÁS BENÉFICO QUE NINGUNA OTRA COSA PARA QUIENES TE RODEAN.
 
NO PODEMOS HACER QUE LOS DEMÁS CAMBIEN.
 
SOLO PODEMOS OFRECERLES UNA ATMÓSFERA MENTAL POSITIVA DONDE TENGAN LA POSIBILIDAD DE CAMBIAR, SI LO DESEAN. NO ES POSIBLE HACER EL TRABAJO POR OTRA PERSONA, NI TAMPOCO IMPONÉRSELO.
 
Cada persona está aquí para aprender sus propias lecciones, y no les servirá de nada que se las demos resueltas, porque tiene que pasar personalmente por el proceso vital necesario para aprenderlas, sin ese proceso no hay aprendizaje y si no hay aprendizaje no hay conocimiento y sin conocimiento no hay conciencia y si no elevamos nuestra conciencia a través del conocimiento no se desprenderá de nuestros actos la moral necesaria que debe acompañarlos.
 
Lo único que podemos hacer por los demás es, ayudarlos, amarlos y dejar que sean quienes son, saber que su verdad está dentro de ellos, y que cambiarán cuando sea su momento y dicho momento viene dado por el proceso que cada uno desarrolla a lo largo de su vida.
 
SEAMOS AMABLES, CARIÑOSOS Y PACIENTES CON NOSOTROS MISMOS PIENSA EN TU MENTE COMO SI FUERA UN JARDÍN. PARA EMPEZAR, UN JARDÍN ES UN TROZO DE TIERRA. PUEDE QUE EN EL HAYA MUCHAS ZARZAS DE ODIO A UNO MISMO Y PIEDRAS DE DESESPERACIÓN, RABIA Y PREOCUPACIÓN.
 
Hay un viejo árbol llamado miedo que necesita una buena poda o que lo corten. Una vez hayas limpiado bien el terreno y abonado la tierra, siembra algunas semillas de alegría y prosperidad. El sol brilla sobre tu jardín, y tú lo riegas, lo abonas y lo cuidas amorosamente.
 
Al principio, no se ve que suceda gran cosa. Pero tú no te detengas, continúa cuidando tu jardín. Si tienes paciencia, las plantas crecerán y se llenarán de flores. Lo mismo sucede en tu mente: tú seleccionas los pensamientos que vas a cuidar y, si tienes paciencia, verás cómo crecen y contribuyen a crear el jardín de experiencias que deseas.
 
“NO ATRAEMOS LO QUE DESEAMOS, SINO QUE ATRAEMOS LO QUE SOMOS”
 
Todos cometemos errores. Es normal equivocarse cuando se está aprendiendo, el error es otra forma de aprendizaje. Son muchas las personas que padecen de perfeccionismo. No se dan ni una sola oportunidad de aprender algo nuevo porque si no lo hacen a la perfección en los tres primeros minutos, ya suponen que no sirven.
 
CUALQUIER COSA QUE DECIDAS APRENDER REQUIERE TIEMPO. CUANDO UNO COMIENZA A HACER ALGO QUE NUNCA HA HECHO, GENERALMENTE LO ENCUENTRA ALGO RARO.
 
Lo mismo sucede cuando hacemos algo de una forma nueva. Puede parecernos diferente e inmediatamente la juzgamos. Sin embargo, con un poco de práctica se nos hace normal y natural, No vamos a amarnos a nosotros mismos totalmente en un solo día, pero podemos amarnos un poco más cada día. Si cada día nos damos un poquitín más de amor, dentro de dos o tres meses habremos progresado bastante en nuestro amor propio.
 
Así pues, las equivocaciones son nuestros peldaños. Son muy valiosas porque son nuestras maestras. No te castigues por cometer un error. Si estás dispuesto a utilizarlo para aprender y crecer, entonces te servirá como un peldaño hacia la realización total en tu vida. Algunos llevamos bastante tiempo trabajando en nosotros mismos, y nos preguntamos por qué aun nos siguen reapareciendo problemas. Es necesario que continuemos reforzando lo que sabemos, que no nos resistamos agarrándonos la cabeza y exclamando: “¿de qué me sirve?”. Cuando estamos aprendiendo algo nuevo, tenemos que ser dulces y cariñosos con nosotros mismos. Recuerda el jardín de que hablábamos hace un momento. Cuando aparezca una mala hierba, arráncala cuanto antes.
 
Amarse a uno mismo no tiene nada que ver con sentimentalismos ni cursilerías. Se trata de un asunto bastante más serio. AL HABLAR DE AMOR, NOS REFERIMOS A LOS PENSAMIENTOS, PALABRAS, ACTITUDES Y COMPORTAMIENTOS QUE NOS PROFESAMOS A NOSOTROS MISMOS. ASÍ, AMARNOS ES SINÓNIMO DE ESCUCHARNOS, ATENDERNOS, ACEPTARNOS, RESPETARNOS, VALORARNOS Y, EN DEFINITIVA, SER AMABLES CON NOSOTROS EN CADA MOMENTO Y FRENTE A CUALQUIER SITUACIÓN.
 
El primer paso para amarnos consiste en conocernos, comprendiendo cómo funcionamos para diferenciar lo que deseamos de lo que verdaderamente necesitamos para ser felices. Y aunque en un primer momento lo parezca, este proceso de autoconocimiento no es un fin en sí mismo. Es el medio que nos permite adueñarnos de nuestra mente, superando a través de la aceptación y el amor nuestros miedos, complejos y frustraciones.
 
Emocionalmente hablando, solo podemos compartir con los demás aquello que primero hemos cultivado en nuestro corazón. SI NO APRENDEMOS A SER FELICES DE FORMA AUTÓNOMA E INDEPENDIENTE, ES IMPOSIBLE QUE PODAMOS SER CÓMPLICES DE LA FELICIDAD DE LAS PERSONAS QUE NOS RODEAN. No en vano, al vivir tiranizados por nuestras carencias, nos relacionamos desde la escasez, pendientes de que los demás nos den eso que no hemos sabido darnos.
 
POR EL CONTRARIO, AL CONECTAR CON NUESTRA FUENTE INTERNA DE BIENESTAR Y DICHA, ENTRAMOS EN LA VIDA DE LOS DEMÁS DESDE LA ABUNDANCIA, OFRECIÉNDOLES LO MEJOR DE NOSOTROS SIN NECESITAR NI ESPERAR NADA A CAMBIO.
 
En estos tiempos en que se extreman las posiciones y las presiones cotidianas se agigantan, nuestra neutralidad es muy necesaria. “ESTAR EN EL MUNDO SIN SER DEL MUNDO”.
 
PERMANECER SERENOS, PERMITIENDO QUE CADA PERSONA, CADA SITUACIÓN, CADA NACIÓN REALICE SUS PROPIOS APRENDIZAJES Y ENCUENTRE SUS RESPUESTAS ES CRUCIAL. ES DIFÍCIL TAMBIÉN, PORQUE DESEAMOS AYUDAR E INTERFERIR POR EL BIEN DEL OTRO, PERO… ¿CÓMO SABEMOS CUÁL ES SU VERDADERO BIEN? ¿Y SI NECESITA PASAR POR DETERMINADOS ACONTECIMIENTOS PARA HALLAR SU PODER Y SU ESENCIA? ¿NO LE ESTAREMOS IMPOSIBILITANDO ACCEDER A SU LECCIÓN DE VIDA?
 
EL MEJOR APORTE QUE PODEMOS HACER ES ENCONTRAR NUESTRA PROPIA LUZ E ILUMINAR PACÍFICA Y AMOROSAMENTE LA OSCURIDAD.
 
"LA VIDA ES COMO EL ECO, ELLA TE REFLEJA LO QUE TÚ LA DAS"